11 Nov 2020

¡Larga vida a nuestra autocaravana! Aquí tienes algunos consejos útiles si no quieres que el tiempo pase factura a tu amigo de cuatro ruedas.

VIAJAR EN AUTOCARAVANA
¡Larga vida a nuestra autocaravana! Aquí tienes algunos consejos útiles si no quieres que el tiempo pase factura a tu amigo de cuatro ruedas.

Los recuerdos de cualquier autocaravanista junto a su Ducato son un auténtico tesoro: viajes en buena compañía, aventuras para descubrir lugares desconocidos y libertad de moverse con la máxima comodidad y con plena seguridad. Hermosos recuerdos de los cuales nunca querríamos separarnos y que con el tiempo crean fuertes vínculos con nuestro amigo de cuatro ruedas, que siempre nos gustaría tener a nuestro lado.

No te preocupes. Aunque tu autocaravana ya haya recorrido un largo camino, hay algunos pequeños trucos que pueden ayudarte a mantenerla en plena forma para que siga acompañándote durante muchos años. ¿Listo para nuestra próxima experiencia juntos?


Batería y sistema eléctrico

El primer consejo es precisamente para el corazón de nuestra autocaravana con base Fiat Ducato, o sea, ¡la batería! En efecto, la batería tiende a gastarse con el tiempo, pero si seguimos una sencilla regla, podremos evitar que esto suceda antes de lo que debería.
Para ello, debemos encender semanalmente el motor de nuestro compañero de viaje, incluso solo durante unos veinte minutos, mejor recorriendo un corto tramo de carretera. Esto ayudará a que, en general, todas las partes mecánicas se mantengan activas a largo plazo y, además, nos garantizará que la batería complete los ciclos de carga necesarios y, en consecuencia, evitaremos que el motor de arranque se bloquee.

Cuidar con esmero este componente de nuestra autocaravana sobre base Fiat Ducato es fundamental. De hecho, la batería está conectada a todo el sistema eléctrico y, en caso de que falle, pueden surgir problemas en otras partes del vehículo, como los faros, la iluminación del habitáculo y los electrodomésticos. Así, pues, busquemos una excusa para pasar algunos minutos más a bordo de la autocaravana: ¡nos haremos un favor a nosotros mismos y a nuestro querido amigo de cuatro ruedas!


Interiores, carrocería y humedad

¡Vade retro, humedad! Seguramente, el enemigo número uno de nuestro vehículo es la humedad. La humedad no solo puede facilitar la formación de moho durante los largos periodos de inactividad de la autocaravana, sino que también puede dañar la carrocería y las juntas y, en consecuencia, provocar problemas tanto estéticos como estructurales, que no siempre son de menor importancia.

Para evitarlo, es aconsejable ventilar la autocaravana con base Fiat Ducato tanto como sea posible, abriendo a menudo las ventanas, y procurar no dejar superficies mojadas durante períodos prolongados. Dicho esto, también es recomendable no cubrir a menudo el vehículo con lonas; aunque protejan la carrocería de la intemperie, en general las lonas están hechas de materiales no transpirables y, al contrario de lo que suele pensarse, pueden ser especialmente perjudiciales si se utilizan durante mucho tiempo.

Entonces, ¿cómo podemos proteger nuestra autocaravana de las condiciones climáticas adversas y tener la certeza de que no surgirán otros problemas? Nuestro consejo para aquellos que no dispongan de un garaje ni de un lugar cubierto donde mantener resguardado el vehículo, es que lo cubran con lonas de protección, pero que no se olviden de ventilarlo a menudo. Podemos hacerlo cuando pongamos en marcha el motor para cargar la batería, así haremos de un camino dos mandados.


Juntas y pequeños trucos

Otros elementos muy importantes, a los que muchas veces no prestamos atención, son las juntas: impiden que el agua y la humedad penetren y aseguran que no se deteriore ningún componente. Sin embargo, al igual que cualquier otra pieza, también las juntas deben controlarse y cambiarse.

¿Cómo se sabe cuándo es necesario cambiar una junta? Hay tres factores a tener en cuenta: que se hayan endurecido, y que por lo tanto ya no aíslen bien el área, que se hayan contraído o que estén rotas. En todos estos casos, es aconsejable sustituirlas lo antes posible acudiendo a un taller.

Al igual que las juntas, de vez en cuando también es necesario controlar los tornillos y sus tapas y, en caso de que estén oxidados, cambiarlos cuanto antes para evitar que, a la larga, puedan aflojarse debido a las vibraciones del vehículo durante el viaje. Pero cuidado: si alguna vez quieres arriesgarte a realizar estas operaciones tú solo, no uses tornillos de acero inoxidable. Aunque el acero inoxidable es resistente a la oxidación, no tiene la flexibilidad requerida para este uso y existe el riesgo de que los tornillos se rompan al cabo de poco tiempo o, incluso, en el mismo momento de ponerlos.


La rutina que alarga la vida

Hemos visto algunos sencillos trucos que nos ayudarán a hacer de nuestra autocaravana con base Fiat Ducato el nuevo highlander de la carretera; esperamos que todos los consejos te hayan sido útiles. ¿Pero hemos terminado aquí? ¡Claro que no!

Son muchas las precauciones que debemos tomar y algunas de estas consisten en sencillas operaciones... como vaciar la instalación del agua durante los periodos de inactividad y realizar su mantenimiento, limpiar la carrocería con productos específicos o, incluso, no dejar nunca comida en el interior del vehículo. En este sentido, cabe decir que es muy importante no atraer animales (desde simples insectos hasta roedores) ya que podrían construir madrigueras durante los largos períodos en los que no usamos el vehículo y causar problemas a sus componentes mecánicos.

Es cierto que todas estas reglas son básicas, pero nos parece oportuno repetirlas de vez en cuando para recordarlas tanto a los autocaravanistas más expertos, como a los nuevos amigos que están a punto de embarcarse en su primera y fantástica aventura a bordo de una autocaravana con base Fiat Ducato. ¡Buen viaje a todos!

 
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