08 Feb 2018

UNA RUEDA POR DELANTE

VIDA A BORDO

Viajar en autocaravana es casi un arte, fruto de la inteligencia, la creatividad y el equilibrio, pero aún hay muchos autocaravanistas que ignoran las normas básicas de seguridad durante el viaje. ¿Cómo convencer a estos conductores irreducibles? Intentemos hacer un pequeño resumen de los malos hábitos que se deberían abandonar, centrándonos en la seguridad en la carretera. En este ámbito, no nos podemos mover como si no existieran peligros. La palabra clave es: prudencia. ​

Basta ya de correr
Todo el mundo lo sabe: la causa principal de accidentes sigue siendo el exceso de velocidad. Siempre es posible que un obstáculo se perciba al último minuto y que la distancia de frenado y los tiempos de reacción sean insuficientes. Estos varían en función de la velocidad a la que se viaja. La distancia de frenado se calcula elevando al cuadrado las decenas de la velocidad. Por ejemplo, si el vehículo viaja a 100 km/h, se debe calcular el cuadrado de 10 con lo que el vehículo se detendrá tras 100 metros. A este valor se le debe añadir la distancia de reacción, que se calcula multiplicando las decenas de la velocidad por 3. Por lo tanto, la distancia de reacción viajando a 100 km/h será de 30 metros que, sumada a la distancia de frenado, determinará una distancia total o de detención de 130 metros. Naturalmente, estos valores son válidos en una carretera y con un vehículo en condiciones ideales. Sobre el asfalto mojado y con los neumáticos gastados, la distancia de frenado aumenta sensiblemente, al igual que la distancia de reacción si el conductor está distraído. ​

No al móvil en la mano
Se tiene que evitar absolutamente usar el móvil o cualquier otro dispositivo que pueda distraer al conductor e impedir que reaccione de inmediato a cualquier imprevisto. En este sentido, cabe señalar que, aunque el cálculo que hemos hecho antes es bastante aproximado, sirve para hacerse una idea de los riesgos a los que se exponen los conductores.

Postura correcta
Otro mal hábito de quien va en autocaravana como pasajero es el de viajar con los pies apoyados en el salpicadero frontal. Un vicio que, aunque por un lado puede mejorar temporalmente el confort durante viaje, por el otro puede provocar lesiones en las piernas en caso de colisión. ​

Más paradas y sentido común con los niños
Si estamos cansados, debemos pararnos más a menudo y no poner nunca en riesgo la propia seguridad por querer apurar al máximo nuestras posibilidades.
Aunque hay muchos otros factores relacionados con la seguridad, nos gustaría terminar este breve repaso denunciando uno de los hábitos más peligrosos de quien viaja en autocaravana. Nos referimos al error de dejar a los niños en la buhardilla o en las literas durante el viaje: es una negligencia muy peligrosa, porque es muy fácil que un niño que se encuentre en la litera se caiga y haga daño debido a un movimiento accidental de la autocaravana o a un frenado brusco. También es estos casos, el consejo es que, una vez terminados todos los recursos para mantener a los niños distraídos, se realicen paradas más frecuentes.​

Corrigiendo solo estos malos hábitos, el bienestar y la seguridad a bordo mejorarían considerablemente. En realidad, basta poco. ​

 
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