Loira

LOS CASTILLOS DEL LOIRA. EN AUTOCARAVANA, ENTRE LA EDAD MEDIA Y EL RENACIMIENTO.

Castillos de cuento y jardines encantados

Una localidad y una naturaleza que parecen dibujadas por un pintor fantástico.

Un viaje para visitar los castillos del Loira es una experiencia que nunca se olvida.

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 Meta clásica y muy amada en Europa, es perfecta en cualquier estación, porque la mayoría de monumentos no cierra nunca. Además, moverse en autocaravana y, sobre todo, estacionarla en esta zona es realmente simple, agradable y, muy a menudo, gratuito. A muy poca distancia de los lugares que se deben visitar, hay muchas áreas equipadas y campings, a veces en zonas verdes y bien protegidas.

 

Nuestro viaje inicia en Bourg-en-Bresse, en el este de Francia, departamento de Ain, una ciudad famosa por sus especialidades gastronómicas y sus antiguos barrios cuidadosamente conservados, donde destacan las típicas casas medievales y los palacios renacentistas.

Chambord

   

p>Es el primer castillo de nuestro itinerario y también el más grande del Loira.

Nos encontramos en el departamento de Loir-et-Cher, a 14 km al noreste de Blois y a aproximadamente 6 km de la orilla izquierda del Loira. Atravesamos el parque del castillo de Chambord a bordo de la autocaravana: más de 5.000 hectáreas de bosque rodeado por una muralla de 32 kilómetros que lo convierte en el mayor parque forestal cerrado de Europa.

El parque alberga numerosos animales que viven en completa libertad y cuenta con un sinfín de senderos debidamente señalizados para pasear con toda tranquilidad.

Aunque conserva el aspecto de una fortaleza medieval, el castillo de Chambord, cuya construcción empezó en 1519, es una sorprendente síntesis de estilos de diferentes épocas con evidentes influencias del Renacimiento italiano. Lo mandó construir el joven rey Francisco I como residencia de campo y reserva de caza.

Es “el castillo de los excesos” (56 metros de altura, 156 metros de longitud, 77 escaleras, 282 chimeneas y 426 habitaciones), pero seduce por su gracia y su equilibrio.

Merece la pena visitar las azoteas, ya que permiten disfrutar de un inesperado panorama de claraboyas, torres, escaleras y chimeneas.

 

  

Cheverny

   

No muy lejos está el castillo de Cheverny, que se caracteriza por su cuidado jardín inglés con sus sorprendentes árboles centenarios y sus maravillosos interiores.

Las salas del castillo nos trasladan a las glorias del aristocrático pasado francés: la sala de armas, la cámara de los nacimientos, la biblioteca y la habitación de los niños destacan por su belleza. Los apasionados de los cómics encontrarán un museo dedicado a Tintín.

La orangerie, antiguamente destinada a albergar los cítricos durante el invierno, hoy es un café donde es posible saborear deliciosos pasteles. En el sugestivo parque se encuentran las reales perreras, donde todavía hoy se crían perros tricolores de raza francesa. Cheverny es un importante centro de montería.

 

  

El castillo de Beauregard

   

Este es un territorio donde la tradición de la caza estaba, y sigue estando, muy enraizada; por esto, no es de extrañar que este castillo, que perteneció a Francisco I, se utilizase como pabellón de caza. En su interior, destaca por su belleza la galería de Retratos, con 327 retratos, pavimentada con 5.600 baldosas de cerámica de Delf. También merece la pena visitar el Jardín de los Retratos, ubicado en el parque de 40 hectáreas.

Entre los objetos más interesantes, destaca un reloj holandés del siglo XV con carillón y una sorprendente mandíbula de ballena que se trajo como trofeo de caza. En las cocinas se pueden admirar dos enormes chimeneas y una batería de 85 antiguas ollas de cobre.

  

Chaumont-sur-Loire

   

Nos encontramos en la zona del Loira más salvaje, en el municipio de Chaumont-sur-Loire. Aquí, el castillo domina una colina desde la cual se goza de un panorama asombroso. El parque, lleno de cedros centenarios, forma un auténtico belvedere espectacular, y las habitaciones del antiguo castillo albergaron los personajes más brillantes e insólitos de su época, desde Catalina de Médici hasta Diana de Poitiers. Paseando por los senderos del parque, se pueden admirar obras de artistas contemporáneos, instalaciones en los troncos de los árboles y esculturas misteriosas. A menudo, en el interior del castillo se realizan exposiciones temporales y se dedican espacios a la fotografía.

 

  

Amboise

   

Amboise, animada localidad que se extiende a los pies del castillo fortificado, se caracteriza por sus callejuelas pintorescas, sus pequeños mercados y tiendas de antaño, y unas maravillosas vistas del Loire que fluye al lado. El puente sobre el río permite disfrutar de un óptimo panorama.

El castillo es una residencia real que se remonta al s. XIII. Lo primero que se debe visitar es la capilla de San Huberto, un santo que durante una cacería tuvo una aparición divina. También en esta capilla se encuentra la tumba de Leonardo da Vinci, que transcurrió sus últimos años en la mansión de Clos Lucé, a unos 400 metros del castillo de Amboise.

En dicha mansión, da Vinci paso sus últimos tres años estudiando, realizando proyectos arquitectónicos y organizando maravillosas fiestas para la corte.

Además de las salas amuebladas donde vivió da Vinci, en los sótanos se puede visitar una sala con los modelos de sus invenciones. Algunos de estos modelos se han reproducido a escala natural en el parque. La visita continúa con el jardín renacentista y la terraza a la italiana, adornada con rosales.

 

  

Castillo de Villandry

   

El último de los grandes castillos renacentistas edificados a orillas del Loira es el de Villandry. Hacia 1536, Jean le Breton, ministro de hacienda de Francisco I, mandó demoler una ciudad fortaleza del s. XII e hizo construir este castillo, famoso por su jardín botánico renacentista y los jardines en terraza, distribuidos en tres niveles. En el huerto, que requiere cuidados constantes, las hortalizas están agrupadas por colores y están dispuestas en parterres con diferentes formas geométricas.

  

Chinon y Ussé

    

Entre viñedos y fortalezas, surge el castillo de Chinon. Reflejándose en el río Loira, muestra majestuoso sus ruinas y sus imponentes torreones que dominan la ciudad vieja desde lo alto. Se construyó sobre un espolón rocoso situado al límite de tres provincias, Poitou, Angiò y Turenna, desde siempre muy disputado por su posición estratégica.

En el transcurso de los años, el castillo de Chinon fue escenario de numerosos e importantes acontecimientos históricos: en 1308, algunos miembros de la Orden de los templarios fueron encarcelados antes de ser juzgados y quemados en la hoguera en París; durante la guerra de los Cien Años, la corte de Carlos VII se instaló en el castillo y en 1429 alojó a Juana de Arco que vino a defender la legitimidad de este como rey y a convencerlo de hacerse coronar en Reims.

La época de declino del castillo de Chinon inició en el s. XVII, cuando pasó a manos del cardenal Richelieu.

En la carretera hacia Saumur se pasa por el castillo de Ussé, famoso también por haber inspirado a Charles Perrault el cuento de “La bella durmiente del bosque”. La carretera D947 sigue el curso del Loira: aquí, los característicos acantilados de toba albergan diferentes bodegas, ya que, en los alrededores, abundan los viñedos. Nos encontramos en la zona de los pueblos trogloditas, donde cuevas excavadas en la toba fueron usadas como casas por la población local. En la Edad Media, las cuevas eran verdaderos pueblos; en la actualidad, se pueden ver las antiguas viviendas y no es raro encontrar casas de ladrillos con las cuevas anexionadas que, ahora, se utilizan como bodegas o como espacios para cultivar setas.

En toda la zona hay cuevas subterráneas que albergan diferentes actividades.

   

Saumur

       

La última etapa de nuestro itinerario es Saumur, uno de los mejores ejemplos de pueblo troglodita. Aquí, los aficionados a la micología pueden visitar el Museo de las Setas (Musée du Champignon).

Si eres uno de ellos, en las cuevas de toba podrás descubrir las técnicas antiguas y modernas utilizadas para cultivar champiñones. Si, en cambio, te apasiona la historia moderna, vale la pena visitar el Museo de los Blindados (Musée des Blindés), que alberga una rica colección de tanques y objetos de las dos guerras.
También en Saumur hay un magnífico castillo que fue una fortaleza, luego residencia real y, actualmente, sede del museo municipal de la ciudad.

INFORMACIÓN ÚTIL

 

Oficina de turismo del Valle del Loira, Avenue de Paris 37, Orléans

www.valdeloire-france.com

 

ESTACIONAMIENTO DE AUTOCARAVANAS:

 

Chambord y alrededores

Camping municipal de Bracieux

Camping Indigo – www.camping-indigo.com

 

Cheverny y alrededores

Área de estacionamiento y pernoctación a 300 metros del castillo de Chambrod, gratuita

 

Beauregard y alrededores

Área de descanso gratuita en el aparcamiento fuera de las murallas del castillo.

 

Amboise y alrededores

En la isla en medio del río, camping y área de estacionamiento “Vinci Park”, de pago.

 

Saumur y alrededores

Camping Ile D’Offard – www.saumur-camping.com

 
 
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