LA REGIÓN DEL PÉRIGORD, ITINERARIO PARA ENTENDIDOS (Francia)

LA REGIÓN DEL PÉRIGORD, ITINERARIO PARA ENTENDIDOS (Francia)

Hay pocas regiones en Europa que lo tengan todo: historia, arte, naturaleza y gastronomía. Sin duda alguna, una de estas es la región francesa del Périgord. En ella se encuentran algunos de los pueblos más bonitos de Francia, entre murallas y castillos medievales, fortalezas, ríos y campos en flor: descubrámosla juntos, en autocaravana naturalmente.

  

CARCASONA

  

Para realizar este ruta, entramos en la región del Périgord pasando por Carcasona. Esta ciudad fortificada y dotada de una imponente muralla, fue el centro de propagación de la fe cátara y teatro de feroces persecuciones contra sus seguidores por parte de Simón de Montfort.
Para llegar a Carcasona, elegimos la carretera D5, que empieza en Béziers y tiene la ventaja de atravesar el Minervois, una espléndida región de viñas y plantas de perfumes mediterráneos.
Una vez llegamos, seguimos las indicaciones para los aparcamientos de la Cité. Uno de los aparcamientos está reservado a las autocaravanas y, por lo tanto, se puede pasar la noche o efectuar operaciones de carga y descarga.
La visita de la ciudadela medieval empieza con su castillo condal (s. XI - XIII), continúa con el Alojamiento del Inquisidor (s. XIII - XVII), el Hôtel de la Cité, ahora transformado en un hotel de lujo, la basílica de San Nazario y San Celso, la iglesia de San Sernín, el gran pozo y, por último, las murallas. También merece una visita la Bastida de Saint Louis, que posee unos edificios quizás menos antiguos que los de la ciudadela, pero igualmente interesantes y que serán muy apreciados por los amantes de la historia de la arquitectura medieval.

  

ALBI

  

Tomando la carretera D118, atravesamos un paisaje muy sugestivo hasta Mazamet. Aquí, la N112 nos lleva a Albi, hermosa ciudad a orillas del río Tarn, cuya visita es obligatoria y empieza por la catedral de Santa Cecilia.
Construida entre los siglos XIII y XVI, se nos aparece como una nave de ladrillos en el corazón de la ciudad vieja; esta catedral-fortaleza es una muestra de la reafirmación de la fe cristiana tras la herejía de los cátaros y una obra maestra del gótico meridional.
Luego, visitamos el palacio de la Berbie, que alberga el museo dedicado a Toulouse-Lautrec, que nació en esta ciudad, y las casas del casco antiguo de la ciudad, que parece desafiar las líneas rectas. En efecto, está lleno de rincones, callejuelas, portales y patios, que parecen un laberinto hecho expresamente para los más curiosos.
Recordamos que en Albi existe una zona para autocaravanas gratuita, ubicada en el aparcamiento de la catedral, desde la cual, por la noche, se goza de unas magníficas vistas del templo iluminado. Dejando Albi por la carretera D600 se llega a Cordes-sur-Ciel, una ciudad medieval que parece tocar el cielo, tal como la había imaginado el conde de Tolosa cuando la fundó en 1222.

  

DE NAJAC A CONQUES

  

Desde Cordes-sur-Ciel, a la altura de La Fouillade, tomamos la D39 que lleva a Najac.
El burgo, antigua bastida, está dominado por el castillo y ha sido clasificado cono uno de los pueblos más bonitos de Francia, título que sin ninguna duda se merece.
Siguiendo la D911 y tomando la D997 en Rignac, se llega al espléndido burgo de Belcastel, también clasificado como uno de los pueblos más bonitos de Francia. El pueblo, encaramado sobre una roca escarpa sobre el Aveyron, se extiende alrededor del castillo. Desgraciadamente, no hay muchos aparcamientos y puede ser difícil aparcar si la autocaravana es grande, pero esto no debe ser motivo para no visitar este pueblo de postal.
Volviendo a la carretera D911, tras pocos kilómetros, se llega a Rodez, que se distingue desde lejos por las grandes dimensiones de su catedral que, junto a algunos edificios renacentistas perfectamente restaurados, es la construcción más importante de este hermoso pueblo.
Por la carretera D988 llegamos en poco tiempo al pueblo de Espalion, a orillas del río Lot. Aquí, la atmósfera medieval de su puente viejo, de la plaza del Griffoul, de las antiguas curtidurías y del Palacio Viejo nos seduce y nos transporta como por encanto a otra época.
Dejando Espalion, a aproximadamente diez kilómetros de distancia, llegamos a Estaing, una de las ciudades medievales más pintorescas, situada al norte del Aveyron, en la entrada de las gargantas del Lot.
Dado su patrimonio histórico y artístico, es una ciudad de gran interés y los amantes del arte medieval podrán disfrutar de sus encantadores rincones. También este pueblo se encuentra entre los más bonitos de Francia. Continuando y atravesando las gargantas del Lot, llegamos Conques, etapa importante del camino de Santiago de Compostela y lugar único por su patrimonio románico de excepcional belleza.

  

DE FIGEAC A ROCAMADOUR

  

Figeac es un hermoso pueblo que conserva un importante patrimonio artístico.
De su pasado como rica ciudad medieval conserva numerosas casas particulares, palacios burgueses y edificios que se distinguen por su arquitectura elegante, como el Hôtel de la Monnaie y el Hôtel de Balène. Además, en esta ciudad nació el egiptólogo Jean-Francois Champollion, descubridor de la clave para descifrar los jeroglíficos egipcios. Figeac lo ha homenajeado reconstruyendo una gigante piedra de Rosetta, en memoria de la original que le permitió descifrar los jeroglíficos, y un museo de egiptología, en su casa natal, donde se conservan todos sus trabajos.

Continuamos hacia Saint-Cirq Lapopie, pueblo medieval de gran encanto. Sus casas, perfectamente restauradas y apiñadas alrededor de la iglesia, han conservado las fachadas de piedra o con vigas de madera y datan, la mayor parte, del s. XIII al XVI. Recientemente, Saint-Cirq se ha convertido en el lugar predilecto de pintores y escritores y esto ha comportado que se abrieran numerosas galerías de arte y tiendas que no desdicen en nada la belleza de este pueblo.

Desde Saint-Cirq, llegamos a Cahors, ciudad que fue fundada en el siglo I a. de C. y de la cual se conservan los restos de las antiguas termas galo-romanas y los fundamentos del teatro. La ciudad medieval presenta algunos monumentos importantes, como la catedral de San Esteban y el puente Valentré. También vale la pena visitar la ciudad moderna de Cahors con el bulevar Gambetta y el paseo al lado del río Lot, por el cual se efectúan agradables cruceros.
 
Continuamos hacia Beynac-et-Cazenac, una localidad encantadora con sus casas perfectamente restauradas. El castillo de Beynac, en proceso de restauración, es muy antiguo, ya que se construyó entre los s. XI y XIII, y permite hacerse una idea de cómo era la vida en ese periodo. Una experiencia que no puedes perderte es un paseo en canoa por el río Dordoña. El paseo permite admirar, desde el exterior, los castillos de Castelnaud, Fayrac, Marqueyssac y, naturalmente, Roque-Gageac y Beynac. Para quienes no tengan ganas de remar a bordo de una canoa, existe la posibilidad de efectuar el mismo recorrido a bordo de gabarras, barcazas de suelo plano que se utilizaban en los siglos pasados para transportar mercancías por el río Dordoña.

El viaje continúa hacia Eyzies-de-Tayac.
El pueblo, muy agradable, se encuentra entre el acantilado y el río Vézère y es la base ideal para visitar la cueva de Font-de-Gaume, con más de doscientas pinturas rupestres prehistóricas, y la cueva de Combarelles, uno de los mayores santuarios de la época magdaleniense. Más de seiscientos grabados parietales ilustran la fauna del cuaternario. Aconsejamos hacer base en Eyzies, que posee un área de aparcamiento muy grande con servicio para autocaravanas.

Tomando de nuevo la D47 se llega a Sarlat-la-Canéda, ciudad de arte y de historia de belleza excepcional. La parte medieval de Sarlat posee la más alta concentración de monumentos clasificados de toda Europa. La ciudad se tiene que descubrir reviviendo su historia a través de los edificios, la linterna de los muertos, la catedral y las callejuelas pintorescas. No se debe olvidar que esta ciudad tiene un papel fundamental en la gastronomía francesa. Son innumerables las tiendas que ofrecen al visitante fuagrás, trufas, vino, aceite de nueces y otros productos de alto valor gastronómico.
Visitar Sarlat con la autocaravana es muy fácil gracias al área de estacionamiento con servicio para autocaravanas cerca del casco histórico.

No muy lejos de esta localidad se encuentra la cueva de Lascaux, llamada la capilla Sixtina de la prehistoria por sus pinturas parietales. Lamentablemente, el sitio no se puede visitar debido al riesgo de dañar las pinturas. Sin embargo, se ha realizado una copia llamada, Lascaux 2, donde se han reproducido fielmente las pinturas originales.

Continuando el viaje se llega a Rocamadour.
La localidad, situada en el camino de Santiago, sin duda alguna deja boquiabierto al visitante, ya que se encuentra ubicada en tres niveles sobre un acantilado. En el nivel más alto, está el castillo, desde el cual, mediante el camino de la Cruz o un ascensor inclinado, se llega al nivel inferior, donde se encuentra el santuario, formado por seis capillas, una basílica y el palacio del abad. En la iglesia de Rocamadour, la famosa Virgen Negra y algunas pinturas del s. XII invitan a la contemplación y al recogimiento. La ciudad medieval se encuentra en el nivel más bajo y se llega a ella mediante la escalera de los peregrinos o con otro ascensor. Con sus cuatro puertas y las casas perfectamente restauradas según su estilo original, es muy sugestiva.

Con esta última etapa concluimos nuestro viaje, seguros de haber atravesado, gracias a nuestra fiel autocaravana, uno de los territorios más fascinantes, fabulosos y románticos de Europa.

  

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