VIAJAR EN AUTOCARAVANA

Encantadora y serenísima Venecia

Nos ponemos en marcha en autocaravana hacia la ciudad más famosa y fascinante de toda Italia, gracias a su belleza surreal e imperecedera.
Venecia nos seduce con sus atmósferas elegantes y su entramado de calles, puentes, arcos y canales.
En Carnaval, sus maravillas se multiplican rebosando belleza por cada uno de sus poros.

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Es imposible permanecer indiferentes ante la idea de una excursión en autocaravana a la ciudad de los dogos, especialmente al llegar febrero, cuando se acerca la cita con el carnaval. Venecia, con sus colores tornasolados y sus canales, es una ciudad dividida en 6 antiguos barrios: San Marcos, San Polo, Santa Croce, Castello, Dorsoduro y Cannaregio. Sus calles, como ya se sabe, son en realidad canales de agua que crean un laberinto de maravillas: callejuelas y placitas, rincones inesperados, iglesias y campanarios, puentes y pasadizos cubiertos.

Venecia, que claramente hay que explorar a pie por la magia y el placer que nos hace sentir recorrerla y perdernos en ella, está perfectamente conectada con la autopista A13 desde Bolonia, A4 si llegamos a ella desde el norte o desde el este. A14 si llegamos desde la costa sudeste. En cuanto a dónde podemos detenernos, cuenta en sus alrededores con excelentes aparcamientos para autocaravanas, conectados con un servicio de lanzadera que llega sin problemas hasta el centro de la ciudad.
(ver más abajo: «información útil»)

Santa Croce y San Polo

  

 

Una vez que nos apeamos de la autocaravana, podemos comenzar nuestra visita desplazándonos entre los diferentes barrios con los famosos vaporetti. Partimos desde Santa Croce y luego desde San Polo, donde entre los mercados al aire libre y las callejuelas llegamos hasta uno de los lugares más conocidos: el puente de Rialto, que cruza el Gran Canal, donde se reflejan las suntuosas siluetas de los palacios. Aquí nos tomamos un tiempo para observar desde las balaustradas del puente el panorama que se abre ante el canal y el murmullo de los cafés y las tiendas. Esta zona, que siempre ha sido una de las más vivas de la ciudad y que está especialmente concurrida en Carnaval, nos permite llegar hasta Campo San Polo, una antigua plaza en la que ya en tiempos remotos se llevaban a cabo espectáculos de ceremonias y desfiles de disfraces. Imprescindibles los Mercados de Rialto, a ser posible si se visitan a primera hora de la mañana, para curiosear entre los puestos; el barrio también alberga la Casa de Goldoni, numerosas iglesias que merece la pena visitar y la Scuola Grande di San Rocco. Aquí podemos admirar una profusión de cuadros de Tintoretto recopilados en la Sala dell’Albergo, en el Salón Mayor y en el Salón Terreno.
Ante estas obras de arte de singular belleza y valor el tiempo se detiene.

  

Cannaregio

  

Entre los dos barrios anteriormente mencionados y a lo largo del Gran Canal se encuentra Cannaregio, donde aún sobrevive un espíritu popular y originario, con ese toque de folclore y color que otras zonas de la laguna parecen haber perdido en parte. Aquí cabe destacar el gueto más antiguo del mundo y el museo judío, que permiten entender cómo se desarrollaba la vida en el barrio. A partir del siglo XVI, en efecto, a la comunidad judía se le impusieron rígidas reglas que había de respetar, y la zona aún parece suspendida en un tiempo remoto.
En Cannaregio vivió Tintoretto, cuya casa aún se puede divisar. En las orillas del Gran Canal también se encuentra el
Ca’ D’oro, uno de los edificios más importantes y famosos de Venecia, con sus pináculos, sus valiosos mármoles y sus ventanas de ojiva que evocan a Oriente. Una arquitectura fascinante y refinada, casi un icono de la ciudad, inolvidable.

  

San Marcos

  

Continuamos a lo largo del Gran Canal hasta llegar a una de las plazas más famosas de todo el mundo, el corazón de la ciudad de Venecia y que da nombre al barrio: la Plaza de San Marcos. Este es, de hecho, el elegante salón de la ciudad que en carnaval se convierte en escenario de máscaras y artistas, y que nos conquista nada más posar los ojos sobre él, gracias a su majestuosa Basílica de formas bizantinas con sus 5 enormes cúpulas.
A su lado destaca el Palacio Ducal, con sus logias y columnas que le otorgan ligereza y armonía, y que en su interior alberga el Museo de la Ópera, las Armerías, los salones y las estancias del Apartamento Ducal.

Cruzar el Puente de los Suspiros, observar por sus pequeñas grietas a la masa de turistas o bajar hasta las oscuras prisiones del Palacio son experiencias que nos emocionarán durante largo tiempo. Desde el campanario, al que se accede mediante un ascensor, también se disfruta de unas sensaciones inolvidables y unas vistas de ensueño. Desde lo alto, la mirada abarca toda la ciudad con un panorama espectacular. En la parte opuesta de la plaza, merece la pena visitar el museo Correr y el Museo Arqueológico Nacional, junto con las preciosas salas de la Biblioteca marciana.

   

Dorsoduro y Castello

  

Cruzando el canal visitamos Dorsoduro, desde donde disfrutamos de unas magníficas vistas de la Basílica de Santa María de la Salud, de estilo barroco. Aquí podremos pasear y perdernos entre sus bonitos callejones y mercadillos, como el de Campo Santa Margarita. También cabe destacar, para los amantes del arte, el característico Puente de los Puños (denominado así porque antiguamente tenían lugar en él feroces enfrentamientos entre facciones opuestas) y Ca’ Rezzonico, un elegante palacio que alberga el museo del siglo XVIII veneciano. También vale la pena recordar la Galería de la Academia, que es un auténtico tesoro de obras de arte de valor incalculable, desde Giorgione hasta Veronese, pasando por Tiziano y Lotto.

Volviendo hacia la Plaza de San Marcos, continuamos por el barrio del Castello, donde podremos pasear a lo largo de la Riva degli Schiavoni, asomarnos desde el Ponte di Paglia e inmortalizar el Puente de los Suspiros.  Aquí podemos observar las antiguas viviendas en las que se alojaron huéspedes famosos como Petrarca y Balzac, y apreciar la arquitectura y el valioso interior del Hotel Danieli.
También merece la pena una visita a la Iglesia de San Zacarías, donde el estilo gótico y renacentista se mezclan entre sí, así como a la Iglesia de San Giorgio dei Greci y la grandiosa y austera Basílica de los Santos Juan y Pablo. El Arsenal también es un monumento símbolo del Castello, que antiguamente surgía en una de las canteras más grandes del mundo, con almacenes, laboratorios y talleres. En la actualidad, algunas de sus zonas están dedicadas a espacios para albergar exposiciones durante la Bienal de arte.

Desde Venecia, desplazándonos hacia el norte, podemos visitar Murano y Burano, para disfrutar de las antiguas tradiciones artesanales del cristal y los encajes (es famoso el «tombolo» de Burano). Podremos admirar de cerca las pintorescas aldeas desde las casas que dan a las aguas turquesas de la laguna, mezclando colores de unas tonalidades sumamente llamativas: rosa, amarillo, naranja, verde...
Una auténtica alegría para los ojos y un recuerdo que permanecerá indeleble en nuestra memoria.

Cómo llegar:
Se puede llegar con facilidad hasta Venecia por la autopista A13 desde Bolonia, A4 desde Trieste, Milán y Turín, A14 desde la costa sudeste y A1 desde Nápoles.

Para estacionar la autocaravana:
Venecia dispone en sus inmediaciones de excelentes aparcamientos para autocaravanas, conectados con un servicio de lanzadera que llega sin problemas hasta el centro de la ciudad.

Camping Village Miaramare www.camping-miaramare.it
Zona equipada para autocaravanas Venezia Porta Ovest: www.veneziaportaovest.it
Caravan Park San Giuliano Mestre: www.caravanparksangiulianomestre.it
Venice Camper Parking: www.venicecamperparking.it
Campeggio Union Lido: www.unionlido.it

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