04 Ago 2016

EL ESTACIONAMIENTO DE LA AUTOCARAVANA

VIDA A BORDO


Consejos y errores a evitar cuando, con nuestra autocaravana, nos detenemos durante varias horas de estacionamiento, para después reanudar nuestro viaje.

Parece algo que se da por descontado, pero cuando viajamos en autocaravana decidir dónde y cómo estacionar significa tomar decisiones correctas, encaminadas a evitar posibles situaciones críticas. Dónde estacionar en las horas nocturnas, cómo moverse en las estructuras de alojamiento como campings o áreas equipadas, ¿qué medidas tomar?
He aquí nuestras indicaciones.


Es recomendable determinar el punto para el estacionamiento nocturno en tiempo útil para asegurarse de que no se revele después una zona de encuentro que nos agrada poco y, en su caso, para tener tiempo de buscar otra. Poco recomendables los lugares demasiado apartados o aislados, si bien puedan parecer románticos. Atención también a los demasiado abarrotados o con fuentes de molestias (aparcamientos de locales nocturnos, de estadios, etc.).
Incluso las áreas de descanso de las autopistas están perdiendo gradualmente las características de deseabilidad de otros tiempos: cada vez más atascadas y ruidosas, conviene valorarlas caso por caso. Mejor, tal vez, recorrer unos kilómetros más para encontrar un tranquilo pueblecito con el rincón adecuado para nuestra autocaravana, donde no llamaremos la atención y descansaremos tranquilos.

Naturalmente, nuestro estacionamiento debe tener lugar sin acarrear daños o molestias a los residentes en el lugar que nos está alojando, ya sean campistas en las demás parcelas del camping, caravanistas en los demás espacios del área de descanso, o los habitantes del lugar que hemos elegido para una parada libre. Deseamos respeto y, por tanto, nosotros en primer lugar lo debemos manifestar a con los demás.

Los movimientos en las estructuras de alojamiento (áreas de descanso, campings, agroturismos, aparcamientos) deben realizarse a paso de peatón: para la seguridad de los niños probablemente presentes, y para evitar levantar inútilmente polvo, barro o demás, ensuciando a quien se ha instalado antes que nosotros.

Si lo consideramos oportuno, y la estructura que nos aloja lo prevé, podemos efectuar la conexión a la red eléctrica para recargar las baterías de bordo y disponer de los 220 V para dispositivos especiales (secador de pelo, etc.).
Para tal fin, es preciso que tengamos un cable tripolar de longitud suficiente (al menos 25 metros) y algunas clavijas que nos permitan la inserción en el enchufe disponible (existen clavijas múltiples, con conexiones utilizables en varios países). A fines de la seguridad, es importante evitar conexiones colgantes e improvisadas, que en caso de lluvia pueden provocar fácilmente un cortocircuito.

En el caso de estacionamiento libre, fuera de las estructuras de alojamiento, hay que recordar que no en todos los países está permitido. Conviene informarse bien con antelación y decidir en consecuencia: ¡que os despierte la policía en plena noche no es la experiencia para la que habéis salido de viaje!

Allí donde está permitido a nivel general (como en Italia, en virtud del artículo 185 del Código de Circulación, apdo. 2*), el estacionamiento libre puede ser objeto de limitaciones locales, temporales o limitadas a categorías específicas de vehículos (no las autocaravanas pero, por ejemplo, todos los vehículos superiores a 2,5 toneladas) y por tanto también en este caso conviene informarse bien con antelación, quizá con las fuerzas del orden locales.

Ni qué decir tiene que precisamente en base a la ley no están permitidos ni cuñas de nivelación bajo las ruedas, ni escalones extraídos, ni ventanas o puertas abiertas hacia el exterior.

Y aún, alguna alguna otra pequeña sugerencia: intentemos aparcar nuestra autocaravana en llano, tal vez con la ayuda de un pequeño nivel fijado al suelo para que resulte visible para el conductor; dormiremos mejor, no tendremos problemas con los desagües de los fregaderos y de la ducha, y sobre todo el frigorífico trabajará en condiciones ideales. Si es posible, orientemos el vehículo de modo que el sol, en su ciclo diurno, no alcance nunca directamente la pared del frigorífico: lo ayudaremos así de forma decisiva en su trabajo.

Evitemos emitir ruidos molestos para las demás personas que están a nuestro lado: en particular, el uso de generadores de corriente ha de ser reducido al mínimo, y claramente sólo cuando los demás no deben compartir sus emisiones.

Y otra cosa más: si a nuestra llegada hay sitio suficiente, no situémonos de forma agobiante junto a otras autocaravanas que ya se han instalado: respetemos su privacidad y sus espacios vitales.

Con estas sugerencias, ¡deseamos buenos estacionamientos y buen viaje a todos los caravanistas!

 
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