29 Mar 2018

DOS AÑOS EN AUTOCARAVANA​​

VIDA A BORDO​​

Davide y Sara viven desde hace más de dos años en una autocaravana y quizás su estilo de vida es la consecuencia tangible de una observación que muchas personas se hacen cuando viajan:
¿qué necesito realmente? ¿Qué cambia si en lugar de añadir objetos a nuestro equipaje empezamos a deshacernos de los que tenemos?

Para Sara y Davide, la autocaravana es el medio que mejor refleja la condición de los seres humanos, es decir, la de desplazarse y permanecer en movimiento.

Tras años viviendo en una casa, han entendido que salir, estar fuera, alojarse en una autocaravana ayuda a no quedarse encerrado entre cuatro paredes.

“Aquí – dicen - no puedes aislarte, no tienes tu espacio, tu habitación. Si necesitas tener un momento para ti, tienes que salir; luego, la naturaleza y las personas que encuentras se encargan de darte todo lo que necesitas. También la percepción del tiempo cambia; por ejemplo, se requiere más atención al cocinar, se tarda más en preparar la comida y hacerlo se convierte en un ritual compartido”.

Pero volviendo a la pregunta inicial, ¿cuál es el criterio para seleccionar lo indispensable y lo superfluo cuando se viaja en autocaravana?

Sara confiesa que solo con el tiempo uno se da cuenta de lo que realmente necesita. Afirma que ha regalado una gran cantidad de vestidos y de zapatos. Ahora, todo su armario, y el de Davide, caben en un baúl. Y dice que finalmente se ha convertido en una “auténtica consumista” ya que, por ejemplo, usa los zapatos hasta que están bien gastados. Constata que, en la cocina, solo se necesita una sartén, algún utensilio y una olla, y que ni tan siquiera es indispensable tener la despensa rebosante:

un poco de pasta, arroz y algunos huevos son suficientes; lo demás se compra cuando se necesita. Y el espacio que queda libre sirve para guarda libros, monopatines, patines y juegos.

La autocaravana también ofrece la posibilidad de modificar fácilmente los espacios internos para adaptarlos a quienes deben vivir en ellos. El espacio compartido, sin muchas barreras, es un recurso que estimula la creatividad, dicen. Davide es artista, pintor y músico. Sara escribe y pinta. Este tipo de vida, dicen, no es un camino trillado. Está todo por descubrir y todo se mezcla: la actividad creativa es la misma vida, los gestos y las decisiones diarias.

Naturalmente, cuenta mucho la posibilidad de visitar lugares inesperados. Davide recuerda el entusiasmo y la felicidad de descubrir parajes perdidos, pero muy hermosos, quizá a 1700 metros de altitud, de noche, disfrutando de un paisaje extraordinario y de un cielo estrellado como nunca había visto antes.

La pareja, tras dos años, sigue viajando y disfrutando de una maravilla tras otra en cada kilómetro. Los momentos de felicidad vividos gracias a su autocaravana los recopilan y describen en su blog.

Y tú, ¿te sientes inspirado por su experiencia de viajar en autocaravana?​​​

 
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