Descubriendo Pompeya y Herculano en autocaravana.

UN VIAJE POR EL MITO DE LA CAMPANIA.


Descubriendo Pompeya y Herculano en autocaravana.


Nos ponemos en marcha a bordo de nuestra autocaravana para disfrutar de un viaje de autor, en contacto directo con la naturaleza y la historia más antigua. Déjate seducir por la extraordinaria belleza de las excavaciones de Pompeya y Herculano, de un mundo muy antiguo y sin embargo tan cercano a nosotros.

Hay lugares tan empapados en la historia y en el mito que nos parecen atemporales. Es el caso de esta zona de la Campania, en la que las excavaciones arqueológicas nos desvelan un encanto inmortal, y donde en cada piedra es posible descubrir la cotidianidad de las plazas, calles y viviendas que, en la noche del 24 de agosto del 79 d. C., se interrumpió a causa de la erupción del Vesubio, para ser recubierta de una capa de lava a una profundidad de unos 6 metros.
Durante 1700 años, Pompeya y Herculano permanecieron sepultadas, borradas de la faz de la tierra. Al resguardo de las inclemencias del tiempo, todo ha permanecido intacto: objetos, así como animales y cuerpos humanos ocupados en sus actividades.
La sensación es la de sumergirse en el pasado, pudiéndose apreciar viandantes, carros, mercaderes... Un sueño con los ojos abiertos que podremos hacer realidad a bordo de nuestra autocaravana.

EN AUTOCARAVANA POR POMPEYA Y OPLONTIS


Para visitar en profundidad Pompeya, clasificada como una de las zonas arqueológicas con mayor número de visitantes, se necesitarían varios días: antes de emprender el viaje, lo mejor es programar el itinerario que vamos a seguir de entre los muchos posibles, informarse sobre las domus abiertas y reservar la visita, si fuera obligatoria.

Incluida en la lista de lugares Patrimonio de la Humanidad, junto a Herculano y a las villas de Oplontis, Pompeya es una auténtica joya a cielo abierto. La ciudad romana, que surge en las faldas del majestuoso Vesubio, ha de explorarse sin prisas, perdiéndose placenteramente por entre sus callejones, antiguas moradas y rincones pintorescos: ¡en Pompeya el tiempo no existe! Superado el umbral de la ciudad antigua, nos damos cuenta enseguida de que dos horas se nos pasarán volando.

Franqueamos Porta Marina, así llamada porque está ubicada en dirección del mar, y llegamos al área administrativa y religiosa: aquí domina el Foro -núcleo de la vida civil y política- junto a los edificios públicos, el Macellum y los dos templos -de Apolo y de Júpiter- a los que se accede a través de una escalinata.
Desde aquí seguimos descubriendo las espléndidas viviendas de la ciudad, con sus maravillosos frescos de un característico color rojo, conocido con el nombre de «rojo pompeyano».
La Casa del Poeta Trágico es una lujosa residencia decorada con un mosaico en el que aparece reproducido el famoso aviso «cave canem» (¡cuidado con el perro!); otro espléndido mosaico se conserva en la Casa del Fauno, que se extiende por una superficie de 300 m².

La Casa del Cirujano albergaba en su interior instrumental de cirugía antigua, en la actualidad expuesto en el Museo Arqueológico de Nápoles, mientras que la Casa de los Gladiadores daba cobijo a los valientes guerreros. Les siguen otras magníficas viviendas, que se alternan con tiendas y tabernas. Cada morada es un tesoro digno de descubrir y admirar, pero la Villa de los Misterios, con vistas a la Via dei Sepolcri, quizás sea la más famosa, ya que cuenta con una espléndida decoración pictórica que evoca el culto mistérico del dios Dioniso. También merecen una visita las Termas y el barrio de los Teatros, zona destinada al ocio y la diversión.
Será un auténtico placer perderse entre las callejuelas de la antigua ciudad, si bien las excavaciones solo han sacado a la luz una parte de los restos aún enterrados: tesoros que hay que proteger y salvaguardar para que las generaciones futuras puedan disfrutar de ellos.

Otro lugar que tampoco puedes perderte es el Lupanar (donde las prostitutas atraían a los clientes con un aullido similar al de los lobos para ofrecer sus servicios). Se trata de viviendas de dos pisos compuestas por angostas habitaciones decoradas con frescos de tema erótico, y en las que se producían los encuentros amorosos. Sin duda, es de lo más curioso e interesante merodear por estos espacios.
La visita a Pompeya es densa en emociones y magia; la ciudad parece aún más viva y nos obsequia con unos panoramas inolvidables. Además, gracias al método de los moldes de yeso, ha sido posible reconstruir y conocer el rostro de hombres, mujeres y niños atrapados en su cotidianidad por la erupción. Entre ellos, dos amantes en un vehemente abrazo que ha resistido al paso del tiempo.

En los alrededores de las excavaciones de Pompeya también se encuentra el famoso Santuario de la Beata Virgen del Rosario, meta de peregrinos que llegan desde cualquier punto de la Campania e Italia. El majestuoso edificio, construido a finales del s. XIX, es un lugar rico en espiritualidad que atestigua la fe secular del pueblo campano.
Imprescindible una visita a la cercana Oplontis, situada en el centro de la localidad de Torre Annunziata. Igualmente sepultada bajo las cenizas de la erupción del Vesubio, la antigua ciudad romana alberga la Villa Poppea, residencia decorada con espléndidas esculturas y pinturas.

Para los amantes de las excursiones por la naturaleza, sugerimos una visita al Parque nacional del Vesubio, donde se podrá disfrutar de la belleza de sus senderos naturales, a pie o en bicicleta, que trepan hasta el cráter del Monte Somma, admirar la colada de lava de la erupción de 1944 y contemplar unas vistas que abrazan el golfo de Nápoles y la Península Sorrentina.

HERCULANO, BELLEZA BAJO LAS CENIZAS


Atraídos por el clima templado de Herculano y su cercanía a la costa, aquí los romanos construían villas suntuosas. La lava y el fango han permitido conservar casi intactas estas preciosas domus, a menudo compuestas por dos pisos y dotadas de jardines, mosaicos y terracotas de gran valor.
Citamos algunas, como La Casa a Graticcio, que toma su nombre de la técnica de construcción empleada (celosía), la Casa de los Ciervos, donde se encontraron esculturas que retrataban a ciervos asaltados por perros, y la Casa samnítica, con falso soportal. Desplomándose sobre el mar, antiguamente surgía la Villa de los Papiros, y en la que se han salido a la luz refinadísimas esculturas de bronce, mármoles y papiros. Naturalmente, las excavaciones en el interior del área arqueológica continúan en la actualidad, regalándonos tesoros de incalculable valor.

A pocos pasos de las excavaciones arqueológicas de Herculano, surge el Museo Arqueológico Virtual (MAV) , cuya visita es de gran interés tanto para adultos como para niños, provocando emociones que implican a los cinco sentidos. Entre innovación y fantasía, aquí es posible emprender un viaje virtual que incluye instalaciones multimedia, efectos multisensoriales y reconstrucciones en 3D que nos devuelven toda la vitalidad típica de las ciudades vesubianas: sonidos, voces, lugares, aromas... Un salto en la historia, al estilo de vida del pasado. Continuamos por la biblioteca de la Villa de los Papiros y llegamos hasta el mercado. Una mesa interactiva nos permite ahondar en el conocimiento sobre los usos y costumbres de la población que vivió en este territorio. Entre juegos y tecnología, también los adultos volverán a sentirse niños, en un marco encantador y fascinante.

INFORMACIÓN ÚTIL PARA VIAJAR EN AUTOCARAVANA


Visitas:
Aconsejamos la visita a los lugares culturales el primer domingo del mes, que durante todo el 2016 prevé la entrada gratuita: la iniciativa está fomentada por el Ministerio de bienes y actividades culturales.

Cómo llegar en autocaravana:
Para llegar hasta Pompeya, quienes llegan desde el norte deben recorrer la autopista A3 Nápoles - Salerno, salida Pompeya Oeste; quienes llegan desde el sur, deben seguir la salida Pompeya este. Desde Pompeya se llega hasta Herculano recorriendo la autopista A3, y continuando por la Carretera Estatal 18.

Dónde parar con la autocaravana:
Son dos los puntos cómodos para visitar los yacimientos: el Camping Zeus, via Villa dei Misteri, y el Camping Spartacus, via Plinio 127. Para la visita de Herculano, el aparcamiento, común con los automóviles, está situado en la entrada de las excavaciones, en la Via Alveo. Otra opción sería detenernos en Portici, en el área equipada «La Boutique del Campeggiatore».
Están disponibles autobuses de pago tanto para la visita a la ciudad como para llegar hasta el yacimiento arqueológico.

 
 
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