11 Oct 2018

CONSUMIR MENOS, VIAJAR MÁS.

VIDA A BORDO

Consumir mejor para consumir menos.
Esto es, en resumen, lo que podemos hacer tomando algunas medidas para obtener el máximo rendimiento de nuestra autocaravana. Optimizar los consumos y los costes es fácil si sabemos cómo intervenir en tres momentos diferentes, tres fases fundamentales a la hora de planificar el viaje al aire libre:

- la primera fase está antes de la compra y concierne la elección de la autocaravana;
- la segunda concierne la preparación del vehículo, antes de cada viaje;
- la tercera, la más significativa, se produce durante el uso de la autocaravana, gracias a comportamientos y técnicas de conducción específicas.

La elección de la autocaravana
Al elegir una autocaravana es muy importancia evaluar el tipo de motorización. Se deberá elegir teniendo en cuenta la masa total de la autocaravana, y, por lo tanto, su peso, sus dimensiones y el impacto frontal que tendrá modelos como los perfilados o integrales. Así, por ejemplo, estas últimas autocaravanas son menos aerodinámicas que las perfiladas y requieren motores más potentes.
Además, se tiene que valorar cuál será el uso principal del vehículo: si pensamos utilizarlo sobre todo en carreteras de montaña, tendremos que elegir propulsores de cubicación y potencia mayores, que garanticen mejores prestaciones y menor desgaste y, por lo tanto, menores consumos con igualdad de prestaciones.
La gama de motores Euro6 de autocaravana sobre base Fiat Ducato, de 115 a 180 caballos, permite elegir el motor más adecuado para cualquier tipo de equipamiento y estilo de conducción.

Preparación de la autocaravana para el viaje
Utilizar la autocaravana de la mejor manera también significa preparar correctamente el vehículo para el viaje. Esto significa hablar de controles: empezamos evaluando las masas totales de la autocaravana a plena carga y prestamos atención en no sobrecargarla. Intentamos limitar los pesos y la cantidad de objetos y cosas que el motor tendrá que desplazar, también por lo que concierne al contenido de los depósitos. Una medida útil es no viajar con los depósitos completamente llenos y, según el caso, repostarlos en las zonas de servicio para autocaravanas o vaciarlos en los tanques de descarga de aguas que encontraremos a lo largo del itinerario elegido. De esta manera, podremos aligerar nuestro vehículo hasta 1 o 2 quintales, con el consiguiente ahorro de carburante y una clara mejora de las prestaciones del motor. Naturalmente, también se deberá tener en cuenta el perfil aerodinámico de la autocaravana: por lo tanto, si es posible, no se deben usar accesorios voluminosos, como bacas en el techo, u otros elementos que modifiquen el perfil y empeoren el aerodinamismo.
Antes de cada viaje, es indispensable controlar la presión de los neumáticos: si los neumáticos están correctamente inflados no se pondrá en peligro la seguridad del vehículo ni de los pasajeros y, además, se garantizará la justa adherencia en carretera, habrá menor desgaste y menor consumo de carburante.

Estilo de conducción de la autocaravana
En la actualidad, los sistemas electrónicos a bordo ofrecen muchas ayudas que permiten optimizar y economizar carburante. Entre ellos, el Gear Shift Indicator de autocaravana sobre base Fiat Ducato es muy eficaz: se trata de un sensor que, durante el viaje, controla la marcha engranada y, en función del recorrido, indica la relación óptima por adoptar, aconsejando si se debe aumentar o reducir la marcha.
Atención al uso del climatizador. Equipo útil para el bienestar de todos los pasajeros, se puede desactivar si no es necesario y si nos damos cuenta de que la temperatura exterior es confortable: un pequeño gesto de sentido común, que impedirá que los consumos crezcan inútilmente.

Naturalmente, durante el viaje se debe tener en cuenta los recorridos que haremos: los recorridos por la ciudad, autopista, montaña o con retenciones de tráfico se tienen que afrontar de manera diferente.
El objetivo es que el motor permanezca dentro del ciclo del par máximo, intentando avanzar en progresión y aprovechar la inercia del vehículo, por ejemplo, si nos encontramos en una bajada.

En los recorridos por autopistas y en vías rápidas extraurbanas, puede ser muy cómodo utilizar el Cruise Control que permite programar una velocidad de crucero y mantenerla constante. De esta manera, se evitarán fuertes aceleraciones y frenados, manteniendo los consumos bajo control. Por autopista, se aconseja mantener una media de 100 km por hora, ya que, por encima de este valor, el consumo de carburante aumenta hasta un 15 %.
Recordamos que, en presencia de pendientes, podemos anticiparnos aumentando un poco la velocidad (siempre respetando las normas de tráfico) para, así, afrontarlas con más impulso y menos esfuerzo para el motor. Si, en cambio, nos encontramos en vías urbanas, hay que intentar mantener un régimen de rotación lo más redondo posible, es decir, utilizamos siempre la relación más alta para tener un régimen de rotación inferior.

Con estas indicaciones podremos gozar de viajes agradables y ágiles para llegar tranquilamente a las metas más lejanas, parándonos menos a repostar.​​​​

 
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