07 Dic 2017

CLARAS, FRESCAS Y DULCES AGUAS. TAMBIÉN A BORDO DE LA CARAVANA

Vida a bordo
Claras, frescas y dulces aguas. También a bordo de la caravana

Claras, frescas y dulces aguas. También a bordo de la caravana

Aunque es algo que solemos dar por sentado, a menudo la gestión del sistema hídrico de a bordo y de su contenido se afronta con demasiada aproximación y sin conocimientos específicos. Así pues, profundizamos en materia ofreciendo sugerencias eficaces para irnos de vacaciones con tranquilidad.

El de los amantes de las caravanas es un pueblo variado y con múltiples experiencias; sin embargo, les une un mismo denominador común: para poder viajar con total autonomía todos recurren al agua. Así pues, cuando se van en caravana aunque solo sea un fin de semana, es absurdo que lo último a lo que suelen dar importancia es precisamente el agua; no es inusual ver depósitos con capas de sedimentos mezclados con arena y hojas e incluso con pequeños insectos o caracoles. Comenzamos por tanto a recurrir a dos sencillos trucos básicos y con sentido común, destinados a la higiene y la potabilidad del agua:

Higiene
Antes de ponerse en marcha, es buena idea lavar y sanificar con productos específicos el tubo para el abastecimiento del agua, ya que algas, biopelícula y parásitos presentes en su interior terminarán inevitablemente en el depósito de a bordo. Además, es fundamental utilizar el propio tubo de carga, ya que utilizar el tubo de carga del surtidor puede ser peligroso: vuestro predecesor puede haber utilizado el mismo tubo, no para abastecerse de agua, sino para realizar lavados de otro tipo o como caja de su wc químico, lo que puede exponer a infecciones bacteriológicas peligrosas.

Potabilidad
Aunque estemos seguros de la potabilidad del agua que estamos cargando, utilizaremos un filtro de carga durante el abastecimiento para evitar que entren cuerpos extraños en el depósito como arena, óxido, fragmentos vegetales u otros, y disminuir consistentemente el riesgo de proliferaciones bacterianas indeseadas. El agua que cargamos desde el grifo de casa es pura, sin duda, pero tampoco permanece como tal durante mucho tiempo, puesto que el cloro ya presente y con función antibacteriana se evapora alrededor de 48 horas más tarde, dejando el líquido contenido en el depósito expuesto a posibles contaminaciones. Como consecuencia, en vacaciones sería mejor vaciar a menudo el depósito, preferiblemente antes de una nueva carga.

He aquí 10 reglas a seguir para disponer siempre de una buena agua a bordo:

1. Carga agua de fuentes seguras.
2. Deja correr unos minutos el agua del grifo antes de utilizarla.
3. Vacía siempre el tubo de abastecimiento antes de volver a colocarlo.
4. Lava con productos específicos también el interior del tubo del agua de abastecimiento.
5. Utiliza tu propio tubo de abastecimiento.
6. Interpón un filtro entre el grifo y la boquilla de carga del agua.
7. Limpia el depósito una vez al año.
8. Vacía siempre el depósito y todos los tubos dejando abiertos los grifos.
9. Desinfecta con productos específicos aprobados por el ministerio de sanidad el depósito y los conductos, antes de reutilizar la caravana después de haberla tenido aparcada.
10. Si tienes que utilizar el agua del depósito para cocinar (incluido el enjuagado de fruta y verdura) y no dispones de sistemas de descontaminación bacteriana, hierve el agua durante un mínimo de 10/15 minutos.

 
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