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EN AUTOCARAVANA A PRAGA POR SEMANA SANTA

Un itinerario entre las calles, las fiestas y las tradiciones de Semana Santa de Praga

Situada plácidamente a lo largo del río Moldava, la capital checa se puede visitar en cualquier época del año, pero durante los periodos de fiesta se enciende de colores y de atmósferas que la convierten en un lugar especial, romántico e inolvidable. Quizá sea por su cultura insólita, modelada por los influjos de muchas épocas, o por sus diferentes barrios, con estilos muy diferentes, el caso es que la ciudad merece, sin duda alguna, una visita detallada.

Para las vacaciones de Semana Santa, súbete a bordo con nosotros en dirección a: ¡Praga!

EN AUTOCARAVANA A PRAGA

En Praga, todas las estaciones son especiales, pero por Semana Santa la ciudad merece verdaderamente una visita.

Este año, el Domingo de Pascua cae el 27 de marzo, una fecha ideal para celebrar la primavera. Tras los larguísimos meses de invierno, los días se hacen más largos, el frío ya no aprieta y los jardines se llenan de flores: Praga es todavía más bella y romántica.
Solo nos queda subir a bordo de nuestra autocaravana y ponernos en marcha para explorarla.

Una vez en la ciudad, te aconsejamos aparcar la autocaravana y moverte a pie, utilizando el eficaz servicio de transporte público que cubre toda la ciudad.

Situada a ambos lados del río Moldava, la ciudad se caracteriza por una cultura estratificada por varias épocas y corrientes. También son diferentes sus barrios, cada uno caracterizado por un estilo específico. Por ello, no es casualidad que Praga haya sido un lugar que ha inspirado a numerosos artistas y que posea una aureola de encanto y de misterio, de leyenda y de magia.

Centro principal del reino de Bohemia primero y capital del Sacro Romano Imperio después, Praga ha guiado con autoridad el país cuando Chequia y Eslovaquia formaban un único estado y, luego, tras su separación. Gracias a su estratégica ubicación geográfica, desde la antigüedad Praga ha sido el centro de una red de intensos intercambios comerciales y culturales, que han enriquecido la ciudad creando una base cultural sorprendentemente amplia con todo tipo de influencias religiosas, filosóficas y artísticas.

Praga se divide en barrios bien definidos que, hasta finales del s. XVIII, eran ciudades independientes. En una orilla del río se encuentran Starè Mesto (Ciudad Vieja), Josefov (Barrio Judío) y Nove Mesto (Ciudad Nueva); en la otra orilla están Hradcany (Barrio del Castillo) y Mala Strana (Barrio Pequeño). Sobre el río Moldava se extiende el hermoso puente de Carlos que une la Ciudad Vieja con el Barrio Pequeño. También cabe destacar el barrio Vinohrady (Viñedo), prestigiosa y elegante zona residencial. Praga es una ciudad que se presta a las largas caminatas y que requiere al menos tres días para visitar tranquilamente los lugares de mayor interés: solo necesitas un calzado cómodo.

STARÈ MESTO (CIUDAD VIEJA)

El barrio de Starè Mesto constituye el casco antiguo de Praga y su símbolo principal es la sugestiva plaza de la Ciudad Vieja o plaza del Reloj. Aquí, en las semanas precedentes a Semana Santa, todos los días se celebran los mercados de Pascua con maravillosos productos artesanales. Más de 100 puestos diferentes ofrecen juguetes de madera, cristales y vidrios, joyas, tejidos bordados, títeres y muñecas finamente vestidas. Lo más típico de estos mercados son los huevos de colores vivaces, pintados a mano, que las mujeres checas, vestidas de manera tradicional, pueden personalizar para ti, escribiendo tu nombre o un mensaje especial. La tradición dice que los huevos decorados por las muchachas se regalan a los chicos el lunes de Pascua. Hay muchas técnicas para decorar los huevos y todas requieren una cierta habilidad. Se pueden utilizar materiales diferentes, como cera de abeja, paja, acuarelas, piel de cebolla, pegatinas, etc. Existe un galardón que premia cada año los mejores huevos de Pascua con las decoraciones más originales. Naturalmente, en la plaza no faltan las especialidades gastronómicas de la temporada, que se pueden saborear en numerosos puestos.
Alrededor del monumento central del reformador religioso Jan Hus podrás admirar, entre otros, la gótica iglesia de Santa María de Týn con sus espléndidos pináculos y el Ayuntamiento, donde se encuentra un reloj astronómico decorado con magníficas figuras y por el que, cada hora, sale la procesión de los Apóstoles. Si subes a la torre del Ayuntamiento, podrás admirar una hermosa vista de todo el barrio. Tomando la calle Celetnà, saliendo de la plaza, se llega a la Torre de la Pólvora, histórica puerta de la ciudad que está conectada a la Casa Municipal, prestigioso edificio modernista de Praga.

JOSEFOV (BARRIO JUDÍO)
A pocos pasos de la plaza de la Ciudad Vieja se encuentra el Barrio Judío, que propone un precioso testimonio histórico. Vale la pena visitar la sinagoga vieja-nueva (Staronovà synagòga), de estilo gótico: es el edificio más antiguo de la judería y su visita es un viaje por la memoria y la cultura que la minoría hebraica aportó a la ciudad de Praga. También vale una visita la sinagoga Klausova, la sinagoga española y el museo hebraico.

Una mención aparte merece el cementerio hebraico, lugar místico, rico de leyendas y de maravillosas historias. Fundado en 1478, durante más de 300 años fue el único lugar donde los judíos podían enterrar a sus muertos y, debido a la falta de espacio, las tumbas se sobrepusieron formando capas. La densidad de lápidas (aproximadamente 12.000), el silencio y la escasa iluminación crean un efecto único. La lápida más grande y más visitada es la de Rabbi Löw, un rabino de Praga al cual se le atribuyen poderes mágicos; según la leyenda, si alguien deja una nota o unas piedras sobre su lápida, sus más fervorosos deseos se verán cumplidos.

NOVE MESTO (CIUDAD NUEVA)
Esta zona de Praga, edificada en 1400, se pensó como principal centro comercial y todavía ejerce esta función. Aquí, encontramos empresas, hoteles, bancos, grandes almacenes y tiendas, teatros, cines y museos. El centro del barrio es la plaza de Wenceslao que, en la antigüedad, albergaba el mercado ecuestre mientras que, en la actualidad, es la zona más concurrida y vivaz de Praga, centro de encuentros, manifestaciones e importantes eventos.

También aquí se celebra un mercadillo de Pascua, donde, entre otras muchas cosas, podrás admirar y comprar coloreadas varas. Sí, sí, lo has leído bien. Se trata de varas de sauce trenzado y decorados con cintas y cucardas, llamadas pomlaska, que tienen sus orígenes en tradiciones checas muy antiguas y que se venden por las calles durante Semana Santa. El lunes de Pascua es tradición que los hombres vayan a llamar a la puerta de parientes y amigos y que, simbólica y suavemente, azoten con la pomlaska las piernas de las chicas y de las mujeres. Este gesto sirve para transmitirles la salud, la juventud y la energía vital del joven sauce. Se trata de un acto ritual y simbólico para desear buena suerte a las mujeres.

Continuamos la visita con la plaza de Carlos, en pasado sede del mercado de animales. Es una de las más grandes de Praga y en ella está la Casa de Fausto del s. XVIII. Tampoco puedes perderte la visita del excéntrico edificio llamado Casa Danzante, proyectada por Frank Gehry. Admirada y criticada al mismo tiempo, posee una forma muy original que se incorpora en una ordenada hilera de edificios centenarios. Si deseas ir de compras, puedes aprovechar las dos grandes avenidas (Nàrodni y Na přikopě) que separan la ciudad nueva y la vieja y comprar los recuerdos más típicos de Praga, como cristal de Bohemia, tradición artesana de más de siete siglos, títeres de madera, granates, relojes y grabados antiguos.

EL PUENTE DE CARLOS
El puente de Carlos es de piedra, construido en estilo gótico en el s. XIV durante el reinado de Carlos IV y une la Ciudad Vieja con el Barrio Pequeño. Con una longitud de 516 m, está decorado con treinta estatuas barrocas, la mayoría copias ya que las originales se conservan en el Lapidarium, uno de los museos de la ciudad. La estatua más famosa es la de san Juan Nepomuceno, un mártir checo que fue arrojado al río Moldava. Se dice que tocar la estatua trae buena suerte y asegura un regreso a Praga. A ambos extremos del puente se levantan dos grandes torres desde cuya cima se puede admirar una hermosa vista del puente. El puente siempre está muy concurrido de artistas locales y de vendedores y es aconsejable visitarlo también al atardecer o de noche, cuando hay menos gente, y es posible admirar la hermosa vista del castillo de Praga iluminado en el cielo nocturno.

HRADCANY (BARRIO DEL CASTILLO)
Símbolo de la ciudad y visita obligada es el Castillo de Praga, construido en una colina en el margen izquierdo del río Moldava, desde el cual se goza de unas esplendidas vista de la ciudad, romántica y sumergida en un encanto atemporal. La majestuosa fortaleza es prácticamente una ciudad dentro de la ciudad. En el área del castillo, dividido en tres patios, encontramos, entre otros muchos edificios, el Palacio Real, residencia de los soberanos y en la actualidad residencia del presidente de la República, y la imponente catedral de San Vito, de estilo gótico, donde se encuentran los panteones de los reyes. Muy interesante es el paseo por el Callejón del Oro, donde se encuentran unas pequeñas y coloreadas casas, lugar predilecto de los artistas y se dice, en la antigüedad, de los alquimistas. La leyenda narra que el rey Rodolfo II, durante su reinado, hacía trabajar día y noche a los alquimistas para obtener oro y destilar un elixir de larga vida. Dentro del castillo se encuentra el Museo de la Alquimia, que muestra, en una sugestiva ambientación, alambiques, ampollas y otros instrumentos. Forman parte del castillo las imponentes torres de guardia, el Jardín Real, la Sala del Juego de la Pelota, las Caballerizas Imperiales y la Galería de Arte de Praga, donde se expone una colección permanente de arte checo del s. XIX.

MALA STRANA (BARRIO PEQUEÑO)
Tras explorar la zona del castillo, atraviesa los jardines hasta llegar a Malostranské nàměstì, el corazón del Barrio Pequeño. Aquí se encuentra la iglesia de San Nicolás (Charm sv Mikulase), considerada la expresión más bella del barroco checo, cuya cúpula y campanario forman parte del típico panorama que se ve desde el Castillo de Praga. Muy característica es la isla de Kampa, pequeña porción de tierra rodeada por las aguas del riachuelo del Diablo y del Moldava. Desde el Barrio Pequeño, tras un agradable paseo, es posible llegar a la colina de Petřìn que ofrece unas vistas maravillosas de la ciudad. Se puede subir a la colina a pie o, si se prefiere, con el funicular que sale de la calle Ujezd. En su cima hay un interesante observatorio, el hermoso y perfumado Jardín de las rosas, y la torre de la televisión, que es una replica en miniatura de la Torre Eiffel. La torre, con una altura de 216 m, ofrece, desde los ventanales del piso panorámico situado a 93 m de altura, unas espléndidas vistas de la ciudad y de la Bohemia central.

VINOHRADY (VIÑEDOS)
Espléndida zona residencial conocida por su arquitectura modernista y neorrenacentista, es famosa por su prestigio y elegancia. Desde el s. XIV al XVIII, esta área estaba dedicada al cultivo de las viñas, y de aquí deriva su nombre, que más tarde se convirtieron en jardines de rosas, huertos y edificios residenciales. Visita la plaza principal con la imponente e insólita iglesia del Sagrado Corazón y, luego, sigue por la calle Mànesova con variopintos edificios modernistas. Continuando el recorrido, llegarás a la plaza de la Paz, dominada por la iglesia neogótica de Santa Ludmila. Muchos artistas han trabajado en el interior y en el exterior de la iglesia. En la plaza de la Paz también se encuentra el majestuoso edificio del Teatro de Vinohrady. La zona de Vinohrady también ofrece la posibilidad de huir de la muchedumbre y relajarse en sus numerosos y agradables parques. Los más grandes son Riegrovy sady al noreste y Havlíčkovy sady al sur.

PRAGA PARA NIÑOS
Si viajas a Praga con niños, existen numerosas atracciones para que se diviertan. En la colina Petřìn se encuentra el laberinto de los espejos y se puede montar en ponis. El zoológico de Praga es también una buena distracción para los niños y se puede ir con transporte público o realizando un crucero por el Moldava. Dentro del Castillo de Praga se encuentra el Museo de los Juguetes, segundo en el mundo por tamaño, que propone una colección que va desde de la Antigua Grecia hasta nuestros días.

En las diferentes plazas del centro también es posible asistir a agradables espectáculos de marionetas.

INFORMACIÓN PRÁCTICA

Mercadillos de Semana Santa
Todas las plazas más importantes de Praga albergan mercadillos tradicionales: desde el 15 de marzo hasta el 15 de abril. Se pueden comprar recuerdos de cualquier tipo de Semana Santa, productos artesanales y gastronómicos. Los mercadillos están abiertos todos los días de 9 a 18 aproximadamente.

Áreas de estacionamiento y desplazamientos
Si tu estancia en Praga va a ser corta, puedes aparcar la autocaravana en las zonas de estacionamiento de pago situadas cerca de las estaciones más importantes del metro. Para moverte por la ciudad, utiliza la red de transporte público con autobuses y metro. Si deseas visitar la ciudad con más calma y durante algunos días, te aconsejamos que compres la Praga Card que, durante tres días, te permitirá usar gratuitamente todos los transportes públicos y entrar libremente o con descuento a algunas de las principales atracciones de la ciudad.

Campings
• Caravan Park Yacht Club: www.volny.cz/convoy
• Camp Bušek Praha: www.campbusek.cz
• Camp Herzog: www.campherzog.cz
• Camp Prager: www.camp.cz/prager
• Camping Sokol Dolní Počernice: www.campingsokol.cz

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